por Valentina Silva

La medicina familiar es una disciplina académica y científica, con su propio contenido educativo, de investigación, base de evidencia y actividad clínica, y una especialidad clínica orientada a la atención primaria. (1) Sus orígenes se remontan a los inicios de la profesión médica en el siglo XIX, donde se acuña el término “General practitioner” en Europa y Estados Unidos. En ambos continentes, la mayoría de los miembros de la profesión médica eran médicos generales con poca diferenciación de su función, incluso entre las distintas escuelas de medicina.

Sin embargo, hacia el final del siglo XIX, las principales especialidades comenzaron a emerger. La fundación de John Hopkins en 1889 fue un hito en el desarrollo de la medicina en EEUU. El objetivo de sus fundadores era hacer educación médica sobre una base científica firme. La primera mitad del siglo XX vió la aparición de las principales especialidades de la medicina, cada uno con su programa de capacitación definido y su examen calificativo. La educación médica se orientó cada vez más hacia el laboratorio de ciencias y la tecnología de la medicina. El creciente prestigio concedido a los especialistas y la valoración de técnicas y habilidades de investigación sobre cuidado de la persona hizo a la medicina general una carrera impopular. (2)

La fragmentación de la profesión médica y el énfasis en la tecnología han tenido un efecto serio: el deterioro de la relación médico paciente. Este abandono de los aspectos del cuidado y personales de la medicina comenzó a tener consecuencias como el aumento de las demandas por mala praxis y un creciente desencanto con la tecnología. Con este nuevo escenario, se hace necesaria la presencia de un nuevo médico generalista, pero que debía ser distinto al antiguo “general practitioner”. En vez de ser un médico indiferenciado, dado principalmente por la falta de entrenamiento especial, se requería de un médico con un rol bien diferenciado y con un conjunto de aptitudes definidas. En ese momento, se establecen las primeras cátedras que fueron establecidas en Gran Bretaña, Canadá, Holanda y Estados Unidos, introduciendose la medicina de familia en el currículum de pregrado. En 1972 se crea la “World organization of national colleges and academies of general practice/family medicine (WONCA). (2)

Otro factor relevante en el desarrollo de la medicina familiar se relaciona con el surgimiento del interés por el cuidado de la salud fuera del hospital. El cuidado hospitalario parece estar evolucionando hacia una atención altamente técnica y especializada, como pacientes hospitalizados o ambulatorios en clínicas especializadas. Para aquellos que necesitan cuidado para una variedad de problemas durante un largo periodo de tiempo, el hospital es una forma mucho menos satisfactoria de la atención. La práctica de la medicina fuera del hospital, particularmente a nivel de los barrios, ha adquirido una nueva importancia. De hecho, en algunos sistemas sanitarios, los médicos de familia no tienen responsabilidades con pacientes hospitalizados, a excepción de aquellos que requieren un papel de apoyo. (2)

La división de los servicios en tres niveles- primario, secundario y terciario- ha demostrado ser altamente eficaz, validando el trabajo realizado sobre la formación profesional de los médicos familiares. En la conferencia de 1978 en Alma-Ata, la OMS reconoció la importancia fundamental de la atención primaria. El médico de familia bien entrenado se ha convertido en una figura clave y a menudo un líder en la organización del cuidado de la salud. (2)

Ian McWhinney, quien ha sido considerado el padre de la medicina familiar, describió 9 principios orientadores de la práctica de la medicina familiar. Estos son: (2)

  1. Los médicos de familia se comprometen con la persona y no a un cuerpo particular de conocimientos, grupo de enfermedades o técnica especial. Los médicos de familia están disponibles para cualquier problema de salud de la persona independiente de su sexo o edad. Puede tener que derivar al paciente para un tratamiento especializado, pero aun así es responsable de la evaluación inicial, y la coordinación y continuidad de su atención
  2. El médico familiar busca entender el contexto de la enfermedad. Muchas de ellas no pueden ser completamente comprendidas a no ser que sean analizadas en su contexto personal, familiar y social.
  3. El médico familiar ve cada contacto con sus pacientes como una oportunidad para la prevención de la enfermedad o promoción de la salud
  4. El médico de familia considera su práctica como una “población en riesgo”. Los médicos normalmente piensan en términos de pacientes individuales. El médico familiar tiene que pensar en ambos términos.
  5. El médico familiar se ve a sí mismo como una parte de la red comunitaria de apoyo al sistema de salud
  6. Idealmente, el médico de familia debería habitar el mismo entorno que sus pacientes.
  7. El médico de familia ve a sus pacientes en sus casas, ya que es el lugar donde gran parte de los eventos de la vida suceden. Saber dónde viven los pacientes permiten comprender el contexto o la ecología de la enfermedad
  8. El médico de familia concede importancia a los aspectos subjetivos de la medicina. Durante muchos años la medicina ha sido dominada por aspectos estrictamente objetivos. Para los médicos de familia, esto siempre ha tenido que reconciliarse con la sensibilidad de los sentimientos y una visión de las relaciones.
  9. El médico de familia es un gestor de los recursos. En todas partes del mundo los recursos son limitados, por tanto la responsabilidad del médico es administrar esos recursos en beneficio de sus pacientes y la comunidad.

Bibliografía:

  1. WONCA Europe (2011). The european definition of general practice/ family medicine.
  2. McWhinney I. & Freeman T. The origins of famliy practice. A textbook of family medicine (1-19). Estados Unidos: Oxford University Press