La última encuesta CADEM mostró una novedad, el Colegio Médico se posicionó como la institución con mejor aprobación por la ciudadanía con un 81%. Este porcentaje es alto si lo comparamos con la aprobación del Congreso que apenas alcanza un 16%. 

Otros datos de la misma encuesta, muestran que un 65% desaprueba la gestión del Presidente Piñera y un 63% desaprueba también el trabajo de su gabinete. 

Por otro lado, pese a las señales confusas dadas por el gobierno y el Ministro Paris quien habló triunfalmente de “leve mejoría”, la población parece no confundirse. La preocupación por el contagio continúa siendo alta y un 85% cree que la pandemia no está bajo control. 

Los fantasmas del fracasado retorno seguro parecen tener un aprendizaje, pese a la terca insistencia de los medios de comunicación, donde La Cuarta llegó a titular en su portada del día Lunes “Semana feliz”, para mostrar la disminución de los nuevos casos . Inadecuado, si consideramos que los medios están en deuda con una adecuada comunicación de riesgo en medio de la pandemia y que aún estamos lejos de cumplir los requisitos recomendados por el Consejo de Expertos para el desconfinamiento comunitario progresivo. 

Nuestro índice de ocupación de camas críticas continúa siendo superior al 85%, nuestro número de reproducción mayor a 1, la positividad del examen PCR es mayor a 10% y carecemos de datos confiables sobre trazabilidad. 

Pero, volviendo a la CADEM ¿Cómo una organización gremial consigue en pocos meses instalarse en la encuesta favorita del oficialismo?

Izkia Siches se convirtió el año 2017 en la primera médica en llegar a la presidencia del Colegio Médico, un gremio históricamente masculinizado en sus cargos. Esto se alcanzó, de la mano del grupo Oxigenemos el COLMED constituidos por médicos jóvenes que consiguieron cambiar la imagen de un gremio que hasta ese momento parecía más preocupado de un Club de Campo y el sorteo de autos que de la salud pública del país. 

El Colegio Médico al iniciar la pandemia se encontraba sano, y logró convocar a las Sociedades Científicas en la generación de recomendaciones en medio de una crisis no asumida en el MINSAL, que fue incapaz de gestionar técnicamente las necesidades de reorganización del sistema en medio de la pandemia. 

En este periodo se ha construido un Departamento de Políticas y Estudio sólido, se ha posicionado una agenda de género, se ha ampliado la colegiatura e impregnado un sello social y de política pública. 

La doctora Siches, pese a la denostación de los trolls de twitter y uno que otro misógino añejo ha demostrado ser una figura pública que está a la altura de los nuevos desafíos que la ciudadanía demanda. Y no es de extrañar, que en medio de una crisis de representatividad salga mencionada espontáneamente como figura presidenciable. 

Pero ¿Cuáles son hoy los desafíos del Colegio Médico en la pandemia y como su presidenta continúa siendo un aporte en la búsqueda de consensos para superar la crisis sanitaria?

 

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