por Jonathan Troncoso

El autor de este libro nos invita a reflexionar sobre aquellos aspectos de la práctica clínica que pocas veces se abordan en los libros, en la enseñanza formal de la medicina o que más bien son difíciles de transmitir, pero que no dejan de ser saberes técnicos.

¿qué buscan de nosotros nuestros pacientes cuando vienen a vernos? ¿cómo compatibilizar la agenda del médico con la agenda de nuestros pacientes? ¿qué causan en nosotros los pacientes difíciles? ¿cuál es la importancia del médico de cabecera? ¿qué hacer cuando un paciente cambia de médico y habla mal de un colega?

La obra reúne la experiencia del autor como tutor clínico de Residentes de Medicina Familiar en el Hospital Italiano de Buenos Aires, uno de los centros formadores más importantes del país trasandino. A través de un diálogo ameno entre el tutor y el residente se analizan los casos clínicos, se comentan las impresiones más viscerales del residente (y a veces del tutor), la agenda del paciente, del médico y el contexto.

Cada viñeta clínica va seguida de la evolución del caso 3, 4 o 5 años más tarde. Tutor y residente (ya convertido en Médico de Familia) vuelven a re mirar la historia que escribieron. En este ejercicio, sorprende gratamente la capacidad de autocrítica que tiene al autor al re-leer sus recomendaciones al residente, pues conceptos o formas de enfrentamiento que él sugirió pueden de-construirse con la experiencia ganada en ese intertanto y lo expresa con honestidad y sin temor a ser juzgado.

La importancia del timing y el joining

La confianza en la relación médico-paciente es una de los elementos centrales que permiten el encuentro clínico. Cabe preguntarse entonces ¿cómo construirla cuándo es la primera vez que atendemos a un paciente y además estamos limitados por el tiempo acotado de consulta?

En mis primeras atenciones en el consultorio tenía un conflicto al compatibilizar la agenda del paciente con mi necesidad de tener una certeza diagnóstica en la primera consulta (en esos 15 minutos de morbilidad y sobrecupos). Sin embargo, el libro nos ejemplifica que en ocasiones esa certeza sólo llega con el pasar del tiempo, ya que nuevos datos pueden emerger solo con el seguimiento y una vez afianzada la relación (joining). Y hasta que ese momento no llegue hay que aprender y aceptar moverse en la incertidumbre.

El texto no pretende dar cátedra de cómo se deberían hacer las cosas, sino que generar reflexión sobre el intersticio, aquel espacio complejo y contextual que está siempre en el encuentro clínico entre un médico y un paciente, sin duda que logra su cometido.

 

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